La libertad que necesita ser comprada no es libertad: es dependencia. Una reflexión honesta sobre el autoengaño, el vacío que llamamos libertad y lo que cambia cuando Dios ya lo sabe todo.
Cuando la prudencia es solo miedo con buenas maneras
Muchas veces confundimos el miedo con la prudencia. El miedo protege al yo; la prudencia sirve al bien. Frankl, Kahneman y Aristóteles nos ayudan a distinguirlos.