Hay quienes defienden con pasión causas lejanas y tratan con frialdad a quienes tienen al lado. Lewis, Dostoievski y la psicología lo explican.
La solidaridad y el samaritano que nadie quiere ser
Hay solidaridad que va lejos y solidaridad que va cerca. La primera es cómoda. La segunda incomoda. El samaritano del Evangelio no firmó ninguna petición: se arrodilló en el barro. Una reflexión sobre la diferencia entre defender causas y cargar con personas.