La humildad cristiana no es pensar mal de ti mismo. C.S. Lewis, Tomás de Aquino y el Evangelio explican en qué consiste de verdad.
De la idea a la acción: diez claves para no quedarte en las palabras
La opinión es tibia. El ejemplo es la palabra hecha verdad.
Querer a la humanidad sin amar al prójimo
Hay quienes defienden con pasión causas lejanas y tratan con frialdad a quienes tienen al lado. Lewis, Dostoievski y la psicología lo explican.
Cuando la prudencia es solo miedo con buenas maneras
Muchas veces confundimos el miedo con la prudencia. El miedo protege al yo; la prudencia sirve al bien. Frankl, Kahneman y Aristóteles nos ayudan a distinguirlos.
Los últimos y los primeros
Quieres llegar primero. O al menos antes que él. Antes que ella. No siempre es una carrera. A veces es una cola. Una reunión. Un sitio libre en el aparcamiento. El lugar que sientes que te corresponde. Y la justificación llega sola, casi sin pensarla: tengo prisa, mi tiempo vale más, es una urgencia. Sin... Leer más →
Te ayudo para no sufrir contigo
Ayudar es resolver el problema del otro. Apoyar es estar mientras él lo resuelve. Y a veces, lo más difícil y lo más honesto es no hacer nada.
Compasión a la carta
Defiendes la solidaridad con los refugiados y a la vez el proteccionismo económico. Escuchas a las minorías pero cancelas al que vota diferente. Criticas a un partido y adoptas todos los vicios del rival. ¿Compasión? O quizá, solo preferencia.
El don que nadie pide
Nadie pide el sufrimiento. Pero hay cosas que el sufrimiento produce que nada más puede producir. Una reflexión sobre lo que el dolor sabe construir — en las personas, en las comunidades, y con la gracia de Dios.
¿Hacia dónde queremos ir?
Sobre la responsabilidad individual como única brújula posible. Un ensayo sobre por qué el cambio real no empieza en las instituciones, sino en lo que cada uno hace con el día que tiene.
¿Qué no harías si tu padre te estuviese mirando?
Hay cosas que hacemos diferente cuando alguien que importa está mirando. Conducimos mejor, cuidamos el tono, dejamos la propina más generosa. La pregunta verdadera no es cómo te comportas cuando te ven —sino qué pasa cuando no hay nadie en la sala.